Ya llevamos dos semanas en esta nueva década y siempre es bueno hacer el esfuerzo de imaginar como vemos este nuevo año. Las empresas arrancan tomando decisiones con respecto a lo pasado el año anterior y fijando las estrategias para el nuevo año. En Ándago estamos en modo empaquetar y crear productos, la obsesión del día a día de los próximos meses.
Levantando un poco más la vista, personalmente creo que este año será el año de las C’s. Mi primera C es la Creatividad. Cada vez tenemos más herramientas y vías para podernos expresar y relacionarnos con el entorno. Blog, microblog, redes sociales, publicación de fotografías y vídeos … todas las personas conectadas (pobres las que no están) ya no tienen excusas para sacar eso que tienen dentro y darse a conocer. ¿Dónde estarán los límites de esta creación? Nadie creo que lo sepa.
Si la creatividad va a ser algo tan importante y de tanto valor, ¿no tiene sentido que se haga hincapié en protegerla? ¿En proteger la propiedad intelectual, la propiedad de la creación? En esta línea tenemos la ley de la SOStenibilidad para cerrar páginas que atenten contra la propiedad intelectual, un derecho este que se quiere poner al nivel de otros como el de la libertad de expresión. Creo que meter este tipo de propiedad en el nuevo ecosistema de la creatividad ciudadana lo único que provoca es poner trabas la creatividad global, a las posibilidades que se abren en esta nueva era de la interconexión. Porque otro de los puntos relevantes para este nuevo año será el de la Compartición.
Compartir es algo muy humano. Para disfrutar de las cosas, de ese viaje, de esa cena, de ese concierto, el compartirlas muchas veces lo potencia. Y si nos gusta compartir, la red abre la posibilidad de compartir hasta unos límites ahora inimaginables. Podemos expresarnos como nunca y compartir todo. ¿De verdad alguien cree que los antiguos esquemas de protección intelectual ahora van a ayudar en algo? Y todo esto nos lleva a algo que me parece de lo más interesante: la creación compartida. Creo que toda persona tiene algo que crear, más evolucionado o menos, más inspirado o menos. Y siempre habrá alguien que quiera disfrutar de lo que crea otro.
En realidad esta creación compartida es lo que llamamos Colaboración. El individualismo tendrá cada vez menos sentido ya que desde la colaboración, siempre se podrá llegar más lejos.
Y vamos a terminar como una última C, la de Comunidad. Las redes sociales están generalizando la creación de comunidades en todos los estratos de la sociedad y estas comunidades cada vez serán más relevantes. Comunidades que irán consolidándose y teniendo posturas propias y poder para defenderlas. Y comunidades que cada vez tendrán más Compromiso (aunque quedaba un C más) con sus sentimientos y forma de ver el mundo.
Nos dicen que estamos en una era en la que se están perdiendo los valores. Yo creo que se están más bien redefiniendo y que de todo lo que está surgiendo, emergerá una collage mucho más diverso de formas de ver el mundo, de comportarse, de éticas y morales, y donde mucha más gente encontrará como vivir la vida de forma más intensa y completa. Sí, hoy sigo optimista.